Actualmente son muchas las personas a las que los dientes les han crecido de una manera no natural. Este problema, además de no ser bueno para la salud, afecta al aspecto visual de la sonrisa. Pero la estética dental ha avanzado mucho en los últimos años, en todos los aspectos. Hasta hace no mucho, las personas a las que les daba vergüenza llevar brackets metálicos preferían no seguir el tratamiento. Debido a eso, podían poner en riesgo su salud bucodental. Pero para esas personas surgió la opción de la ortodoncia invisible o Invisalign. Dicho tratamiento resulta bastante más estético que los demás, debido a que los brackets usados en él son totalmente transparentes. Además, el paciente podrá quitárselos siempre que lo desee. Eso sí, tendrá que llevarlos puestos la mayor parte del día. Si quieres saber más, en DonCómos te enseñamos qué debes saber acerca de Invisalign.

Qué es Invisalign

La ortodoncia invisible o Invisalign es un tratamiento de ortodoncia que endereza y alinea los dientes mediante unas férulas transparentes. Esas férulas están fabricadas en un material plástico completamente transparente, que las hace casi imperceptibles a media distancia. Además están hechas a medida de la boca del paciente, por lo que se adaptarán a el perfectamente. Su principal objetivo es corregir la posición de los dientes del paciente suavemente. La principal ventaja es que no son necesarios arcos ni soportes de metal, que podrían causar irritación y heridas en la boca con el paso del tiempo.

A parte de la no presencia de elementos metálicos, el principal punto fuerte del proceso es que las férulas usadas son transparentes. Esto es una gran ayuda en el apartado estético, ya que la mayoría de los que te rodean apenas se darán cuenta de que lo llevas puesto. Además, es posible ver los resultados que tendrá el tratamiento antes incluso de iniciarlo. Esto se debe al uso de un complejo programa informático. Éste programa permite tanto diseñar tus férulas como ver el resultado que tendrán en tu boca, incluso antes del inicio del tratamiento.

Dejando de un lado el apartado estético, otro en los que destaca es la comodidad. En primer lugar, al no estar los molestos arcos de los brackets, dejarán de surgir llagas y heridas en tus labios y encías. Y por otro lado, te los podrás quitar y volver a poner siempre que quieras. Eso sí, deberás llevarlos puestos unas 20 horas al día.

¿Cómo funciona?

Los alineadores o férulas usados en Invisalign están fabricados en un material termoplástico. Éste material está desarrollado únicamente para el tratamiento, que será llevado a cabo en su totalidad por un ortodoncista. Habrá tres fases en el mismo: el diseño de las férulas, la colocación de los dientes y la retención definitiva de los mismos.

Diseño de las férulas

El proceso comienza con un estudio de ortodoncia sobre tu boca. En él, el ortodoncista te realizará una serie de pruebas, como radiografías y fotografías. A partir de ellas, analizará tu caso y pautará un tratamiento que se ajuste a tus necesidades. Mediante un complejo programa informático, se diseñarán en 3D tus férulas. El mismo ortodoncista diseñará todo el tratamiento, dividiéndolo en fases para ir alineando tus dientes correctamente.

Colocación de los dientes

Una vez pedidas las férulas, llegarán a la clínica en un plazo de unos diez días aproximadamente. De manera progresiva, tendrás que cambiar tus férulas cada 4 a 6 semanas acudiendo a una revisión. En esa revisión el ortodoncista verificará que el tratamiento sigue según lo previsto, y te dará el siguiente juego de férulas. Ese siguiente juego continuará enderezando tus dientes, controlando tanto la fuerza como la aplicación de la misma. La duración del procedimiento variará según el caso, pero el tiempo promedio en adultos es de unos 12 a 18 meses. En adolescentes este tiempo puede variar.

Retención definitiva de los dientes

La última fase del tratamiento consistirá en retener tus dientes en la posición definitiva que se buscaba conseguir. Para ello, el ortodoncista usará tanto unos retenedores fijos como unos removibles. Ambos retenedores se usan en ambas arcadas de la boca.

Los retenedores fijos son unas láminas de alambre, que se cementan en la parte interior de los dientes. Son completamente imperceptibles y, para asegurar la estabilidad de tus dientes, deberás llevarlos puestos de por vida.

Por otro lado, los retenedores removibles son unas férulas parecidas a las que ya llevaste puestas durante el tratamiento. En un principio deberás llevarlas puestas todo el día para ayudar a retener los dientes en su posición. Después, de manera progresiva y siguiendo el consejo del ortodoncista, podrás ir reduciendo el tiempo que los lleves puestos en tu boca.

Ésta fase es igual de importante que el resto de la ortodoncia. Gracias a los retenedores, podrás asegurar la estabilidad de los dientes a largo plazo y, con ello, el éxito del tratamiento.

¿Qué problemas soluciona?

El tratamiento de ortodoncia Invisalign trata los mismos problemas dentarios que el resto de los tratamientos. Por tanto, éste tratamiento está indicado para aquellas persona que busquen solucionar problemas de:

  • Malposiciones dentarias, dientes rotados y apiñamiento.
  • Cierre de espacios (diastemas).
  • Mordida abierta: ocurre en aquellos casos en los que, al cerrar la boca, los dientes del maxilar superior no hacen contacto con los del inferior.
  • Sobremordida: al cerrar la boca, los dientes del maxilar superior dejan ver menos de un tercio de los del inferior.

Además de solucionar todos estos problemas, Invisalign también trae consigo las siguientes ventajas:

  • Las férulas son extraíbles. Esto lo hace un método mucho más cómodo, sencillo e higiénico que los demás. De este modo, podrás quitarte las férulas para comer y lavarte los dientes, por ejemplo.
  • Es un método altamente predecible: gracias al programa que se usa para diseñar las férulas, podrás ver los resultados que tendrá el tratamiento. Verás tanto los movimientos que irán realizando las férulas, como el resultado final de tu sonrisa. Todo esto, antes incluso de iniciar el propio tratamiento.

¿A quién va dirigido?

Los principales clientes a los que va dirigida la ortodoncia Invisalign son aquellos que, por motivos de trabajo, están la mayor parte del tiempo de cara al público. Por ejemplo, los camareros de un bar, o ejecutivos que tengan muchas reuniones a lo largo del día. Precisamente durante el rato que duran esas reuniones se pueden quitar las férulas, uno de los aspectos que destaca la comodidad del tratamiento.

Pero no sólo lo pueden usar aquellas personas que lo necesiten por motivos laborales. También puede ser el más adecuado para aquellas que prioricen la estética y la comodidad antes que el apartado económico.

Consejos

Como has podido leer, el método de ortodoncia invisible o Invisalign es, además del más discreto, uno de los métodos de ortodoncia más cómodos. Con él conseguirás corregir la alineación de tus dientes, pasando a tener una sonrisa más bonita y funcional que antes. Pero, para que dicho tratamiento pueda tener un resultado completamente satisfactorio, deberás llevar ciertas precauciones durante el mismo:

  1. Acude a un ortodoncista con experiencia en este tratamiento. Lo más aconsejable para someterte a este tratamiento será que el ortodoncista que lo realice ya tenga experiencia con él. Por el contrario, si no lo ha realizado nunca, es posible que los resultados que obtengas no sean completamente satisfactorios.
  2. Usa las férulas durante el tiempo adecuado. Para que el tratamiento de Invisalign sea efectivo, lo más importante será que lleves las férulas puestas unas 20 a 22 horas al día. En resumen, podrás quitártelas para comer y cepillarte los dientes, pero deberás ponértelas justo después. Además, está completamente desaconsejado fumar o picar en exceso durante horas. Esto reducirá el tiempo que lleves las férulas puestas, alargando el tiempo del tratamiento considerablemente.
  3. Mantén una buen higiene bucodental. Aunque este sea un método más higiénico que los demás, deberás mantener aun así una buena rutina de limpieza oral. Así, el proceso del tratamiento no dañará tus dientes. Deberás cepillarte los dientes después de cada comida, para tener la boca libre de bacterias y restos de comida. Además, no te olvides de limpiar las férulas para preservar, además de una buena higiene oral, su transparencia (y por lo tanto su discreción). Para ello, bastará con que las limpies con un cepillo, agua y jabón cada vez que te las quites. Por otro lado, también es recomendable que uses la típica pastilla para la limpieza de dentaduras postizas, una vez a la semana.
  4. Acude a las revisiones. Gran parte del éxito de éste tratamiento depende de la exhaustiva planificación del ortodoncista. Además, también es importante que el especialista revise que el proceso sigue correctamente según lo previsto. Por todo esto es esencial que respetes las revisiones pautadas para asegurar el correcto transcurso del tratamiento.
  5. Respeta la fase de retención. Cuando se haya retirado el aparato de tu boca, los dientes tenderán de manera natural a volver a su posición anterior. Por este motivo, es de gran importancia que respetes esta fase y que sigas las pautas que te dio el ortodoncista. De esta manera, disfrutarás de por vida de una sonrisa bonita y funcional.
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