Cómo ponerse una bufanda

Sin duda, una de las mejores prendas para vestir, es la famosa bufanda, una prenda usada durante siglos que seguramente ya conozcas, pero que es posible que no sepas cómo ponerse una bufanda.

La bufanda es una prenda, generalmente de tela, que suele ir atada alrededor del cuello de una persona. Una bufanda sirve generalmente para protegerse del frío del cuello, es decir, para evitar enfermar o coger un catarro en esta zona, lo mismo que puede hacer una palestina o una braga de cuello.

Sin embargo, las bufandas no solamente representan la salud para ti, sino también es una de las prendas de moda que te ayudarán a vestir mejor. Una bufanda se usa para crear un estilismo único en una persona, ya que una buena bufanda marca la diferencia.

Eso sí, no sólo tenemos que escoger una buena prenda, sino que también debemos de saber cómo se pone. Muchas personas igual tienen la mejor bufanda del mundo, pero no saben cómo ponerse una bufanda. Y amigo, hace mucho más una bufanda de mala calidad bien puesta, que una bufanda de lujo mal puesta.

Mucha gente no se preocupa por esto y simplemente enrolla su bufanda de cualquier manera, algo que les hace ver horribles. Esto, no sólo es malo para tu estilismo, sino también me atrevería a decir que también para tu salud. La razón, es que estos nudos mal hechos se desatan y dejan el cuello al aire libre, logrando así que no puedas estar del todo abrigado por esta zona y así, te quedes helado.

Pero no te preocupes, ya que te traigo buenas noticias, en forma de 6 estilos diferentes de ponerte una bufanda. Ponerse una bufanda es muy sencillo en verdad, y aunque la gente por lo general no sepa hacerlo, realmente no necesitarás más que unos minutos para aprenderlo. Así que, estate tranquilo, ya que te lo voy a enseñar ahora mismo.

Instrucciones para ponerse una bufanda

  1. Estilo clásico:
    El primer estilo que vamos a aprender, es el estilo clásico de poner una bufanda, el cual es el mejor para los días más calurosos, porque no abriga demasiado y es simple a la par de elegante. Lo primero que tenemos que hacer, es ponernos la bufanda al cuello, de tal forma que los dos extremos de la bufanda caigan por delante. Ambos deben estar colocados a la misma altura, porque si no, no vamos a poder hacer el estilo clásico de la forma correcta. Ahora, debemos dejar uno de los lados fijo, y con el otro, atarlo alrededor del mismo por la parte de arriba, para que así, se mantenga fijo. Si vas a hacerlo por dentro del abrigo, hazlo de tal forma que se ate bien y así, que no abulte mucho. Si lo llevas por fuera del abrigo, te puedes permitir el lujo de dejar la bufanda más suelta y que así, llame un poco más la atención.
  2. Estilo suelto:
    Este estilo de bufanda no es un estilo en particular, sino que simplemente consiste en llevar la bufanda atada al cuello, con los dos extremos colgando por delante, sin hacer absolutamente nada más. Generalmente, esto se hace con bufandas más finas y queda mejor en mujeres que en hombres. Trata de que siempre estén al mismo nivel los dos extremos, para que no se rompa la simetría y cuidado que no se caiga. Eso sí, este estilo es más para vestir que para abrigar, porque al final, al dejar el cuello suelto, no estamos abrigando de la forma correcta y podrías acatarrarte de esa forma.
  3. Estilo volteado:
    El estilo volteado es un estilo muy elegante, el cual además de quedar muy bien, permite abrigar todo el cuello de una forma fácil y elegante a partes iguales. Con la bufanda colgada del cuello, vamos a coger un extremo y lo vamos a estirar, para que al final, un extremo sea 3 veces más pequeño que el otro. Ahora, vamos a coger el extremo largo, el cual suele ser el derecho, y lo vamos a enrollar al cuello por el otro lado, pasando por el otro extremo y haciendo una especie de cruz por el mismo. De esta forma, el extremo largo caerá por la espalda y el corto caerá por el pecho. Si vas a usar un abrigo, no te olvides de usar la bufanda afuera del abrigo, porque si no, abultaría demasiado y no quedaría del todo bien.
  4. Nudo parisino:
    El nudo parisino, es el rey de la elegancia a la hora de vestir en días de frío, y es usado por muchos ejecutivos cuando se ponen el abrigo. En este nudo, vamos a doblar la bufanda por la mitad, para que tenga dos capas en vez de una y que sea algo más corta. Ahora, vamos a colgarnos la bufanda alrededor del cuello, asegurándonos de que ambos extremos tienen la misma longitud de caída hacia adelante. Ahora, vamos a coger un extremo, y digamos que lo vamos a meter dentro del otro, es decir, vamos a coger el extremo y lo vamos a introducir por el agujero que ha quedado en el otro extremo a raíz de realizar el doblado. De esta forma, va a meterse dentro y vamos a poder atar un nudo hacia arriba, un nudo parisino. Ahora, vamos a ajustar la bufanda a conveniencia, es decir, vamos a poder hacer un nudo más suave o más fuerte según el frío que haga y según la elegancia que queramos transmitir.
  5. Nudo ascot:
    El nudo ascot es quizás el nudo más difícil de hacer, pero también es el que más abriga durante el invierno, porque es el que protegerá el cuello de la forma correcta. Para hacerlo, vamos a colgarnos la bufanda al cuello con los extremos hacia adelante, teniendo de nuevo que tener la misma longitud cada uno de ellos. Ahora, vamos a coger el extremo de la derecha, y lo vamos a enrollar por la mitad hacia el extremo de la izquierda, para luego subir hacia arriba y salir por la zona superior del mismo, creando una especie de bucle. Ahora, vamos a tirar del extremo izquierdo hacia abajo, hasta que vuelva a quedar de la misma longitud que el extremo derecho. Ahora, ponemos uno encima de otro y ajustamos el nudo como queramos. Si lo queremos más arriba, debemos repetir el nudo, pero más arriba para que nos abrigue así aún más.
  6. Nudo falso:
    El nudo falso es otro nudo que abriga mucho, el cual es muy similar al nudo ascot, pero más fácil de hacer. Como en casi todos los ejemplos, vamos a atarnos la bufanda al cuello con los extremos del mismo tamaño colgando por la parte delante. Ahora, vamos a coger el extremo de la derecha y vamos a atar un nudo suelto a ese lado. Debe ser un nudo suelto para el paso siguiente y debe estar a la altura a la cual queramos el nudo, generalmente arriba. Ahora, simplemente, vamos a coger el extremo izquierdo y a meterlo dentro del nudo que hemos creado del extremo derecho, para después apretar el nudo cuando el extremo izquierdo y el derecho sean del mismo tamaño. Recuerda que puedes ajustar el nudo según el clima y según el estilo que quieras llevar.
¿Te ha gustado?
1 usuario ha opinado y a un 0,00% le ha gustado.

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.