Un pañuelo es uno de los mejores accesorios y utensilios que existen. El pañuelo fue inventado para sonarse los mocos y para usarlo de servilleta, pero cada vez más personas quieren aprender cómo ponerse un pañuelo en el cuerpo, a modo de elemento decorativo.

En primer lugar, las personas se suelen poner pañuelos en la cabeza, ya que además de ayudar a que no caiga el sudor en verano, queda bastante elegante si escogemos un pañuelo de los colores correctos y elegante. Es muy común que chicos y chicas estén usando pañuelos en la cabeza con mucha más frecuencia.

En segundo lugar, también se puede usar un pañuelo en el cuello, como si fuera una bufanda. Las bufandas son elegantes, pero abrigan demasiado y no se pueden usar en época de sol. En el caso del pañuelo, al no abrigar mucho, es ideal para crear estilo sin que haga demasiado calor.

Finalmente, también se puede colocar un pañuelo en el bolsillo de un traje, el cual, aunque no vayamos a usarlo, queda muy elegante si lo sabemos doblar de la forma correcta y si lo sabemos combinar con el color de la camisa. Además, siempre es muy práctico llevar ahí un pañuelo por si las moscas.

Lo malo, es que, en los tres casos, la gente no sabe hacerlo correctamente. La gente se ata los pañuelos mal a la cabeza y se caen, la gente se pone mal el pañuelo en el cuello y ya no quiero ni hablar de lo que hacen con el pañuelo en el bolsillo, el cual no suele combinar con la camisa y se dobla de una forma deficiente.

Sin embargo, no debemos preocuparnos, ya que nadie nació enseñado, así que, por esta razón, nosotros te vamos a enseñar cómo ponerse un pañuelo de 4 formas diferentes y en 4 usos totalmente diferentes. De esta forma, seas quien seas, podrás sacar utilidad de este artículo.

Instrucciones para ponerse un pañuelo

  1. Ponerse un pañuelo en la cabeza de forma clásica:
    Lo primero que vamos a aprender, es a colocar el pañuelo en la cabeza, de una forma digamos muy clásica y sencilla, la cual no vas a tardar ni 2 minutos en aprender. En este caso, vamos a atar el pañuelo en dos partes, y vamos a ver cómo se sujeta perfectamente, sin caerse y sin ningún tipo de problemas. Se aconseja para esto usar un pañuelo cuadrado y de seda, es decir, fino, porque con los gruesos podrías tener problemas.

    1. Convertirlo en triángulo:
      En este caso, vamos a usar un pañuelo convertido en triángulo, es decir, que lo vamos a doblar por la mitad por las esquinas, para que quede completamente como un triángulo. Recuerda que debe ser un triángulo perfecto, es decir, que no se salga y que las dos partes sean iguales.
    2. Estirar y ponerlo en tiras:
      Ahora, vamos a estirar el pañuelo y a doblarlo sobre si mismo, hasta que quede en una forma rectangular, como si fuera una tira. De esta forma, al ser rectangular, vamos a poder doblarlo sobre la cabeza con facilidad, y al haberlo doblado previamente en triángulo, será la forma que tendrá, cubriendo así la cabeza de una forma correcta.
    3. Atar suave por delante y fuerte por detrás:
      Ahora que ya lo tenemos, vamos a cubrir la cabeza, de atrás hacia adelante, haciendo que queden los dos extremos de la misma longitud mirando hacia adelante. Ahora, vamos a atar un nudo suave por delante, y un nudo fuerte por detrás con los extremos, haciendo así que el pañuelo quede completamente atado en la cabeza.
  2. Ponerse un pañuelo en el cuello:
    Ahora que ya sabemos poner el pañuelo en la cabeza, vamos a aprender a ponerlo como si fuera una bufanda, es decir, en el cuello, una forma que es muy sencilla y rápida de hacer

    1. Estilo clásico:
      El estilo clásico consiste en colocar el pañuelo en tiras, como si fuera una bufanda (explico como poner en tiras en el paso anterior), pero colocado alrededor del cuello y con los extremos mirando hacia adelante y de la misma longitud. Una vez que lo tengamos así, vamos a atar un extremo con otro, para que así, quede atado con un estilo clásico.
    2. Anudado al cuello:
      El modo de anudar al cuello, es fácil de hacer. Tan sólo, vamos a colocar el pañuelo en el cuello y vamos a dar un nudo, haciendo así que el pañuelo quede completamente atado y cubriendo nuestro cuello. El nudo debe de estar a la altura de cuello y fuerte, aunque obviamente sin ahogarte.
    3. Por detrás, como los vaqueros:
      Si has visto las películas de vaqueros, habrás visto como éstos se colocan el pañuelo en triángulo, lo cual podemos hacer nosotros también. Para ello, vamos a doblar el pañuelo en triángulo, el cual como ya sabrás tiene tres puntas. La clave, es colocar una punta hacia abajo, haciendo que quede en forma de triángulo, y las dos puntas atarlas entre sí por detrás del cuello. De esta forma, vas a conseguir un aspecto de un auténtico vaquero del oeste, y sin demasiado esfuerzo.
  3. Cubrir la cabeza, como si fueras una viejita:
    Si te gustaba el programa de televisión cruz y raya, seguramente conozcas a “Blasa”, una anciana que era capaz de hacernos reír, y que siempre llevaba la cabeza cubierta con un pañuelo. Podemos hacerlo nosotros también, para ello, necesitamos colocar el pañuelo sobre la cabeza, con los extremos por delante. Trata de que el pañuelo cubra toda la cabeza y después, ata un nudo por las tiras de los dos extremos, logrando así que quede completamente atado y bien colocado.
  4. Poner un pañuelo en la chaqueta de traje:
    Ahora ya que sabemos poner el pañuelo, vamos a aprender un truco de elegancia poco conocido. Si no tenemos corbata o también si la tenemos, una buena forma de hacer que un traje luzca mucho más elegante, es como un pañuelo colocado en el bolsillo de la chaqueta. Vamos a aprender cómo se coloca, para que así, podamos tener un toque extra de elegancia en nuestro traje y así, lucir sin duda estupendamente.

    1. Mismo color de la camisa:
      Un error muy común, es que la gente escoge mal el pañuelo. En este caso, el pañuelo siempre debe ser del mismo color que la camisa, para que así, combine perfectamente con el traje en sí mismo. Así que, asegúrate de escoger un color para el pañuelo igual que la camisa, o por lo menos que se parezca lo máximo posible.
    2. Doblar por la mitad:
      Ahora, vamos a doblar el pañuelo por la mitad, pero no en triángulo, sino en rectángulo, es decir, que, en vez de doblarlo por las esquinas, vamos a doblarlos por los lados, para convertir el triángulo en un rectángulo.
    3. Poner un tercio en triángulo y meterlo al bolsillo:
      Ahora, vamos a coger más o menos la tercera parte del pañuelo, y vamos a doblarla en triángulo, es decir, cogiendo una esquina del mismo y doblándolo por la tercera parte, para que quede en triángulo. Ahora, ya lo metemos dentro de nuestro bolsillo, logrando así que el pañuelo quede completamente metido dentro del bolsillo, logrando la elegancia que estábamos buscando.
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