La primera regla que debéis conocer antes de poneros en la tarea, es la de pintar el cabello con el pelo sucio. Dejad pasar un día o dos antes de la coloración. ¿La razón? Pues porque el cuero cabelludo segrega sebo, éste es un lubricante para el cabello y permite que el tinte se adhiera mejor. De esta manera conseguiréis un porcentaje mucho más alto de que el color elegido llegue a alcanzar vuestras expectativas.

Antes de adentrarnos en el mundo de la coloración, vamos a explicaros de forma muy breve un poco de su fisiología y composición.

Fisiología del cabello

Las personas tenemos aproximadamente entre 100.000 y 150.000 cabellos en la cabeza. Éste se compone de queratina (85%) y aunque es muy resistente hay que mimarlo.

La capa de piel que sujeta el cabello tiene las mismas características de la piel del resto de nuestro cuerpo. Su función consiste en proteger el cráneo y actúa como aislante térmico. Por eso a los bebés se les recomienda ponerles un gorrito las primeras semanas cuando los sacan a la calle, su cráneo está abierto y la temperatura se fuga por ahí.

El cabello se compone de dos partes, la exterior y la interior.

Capa exterior del cabello

Esta parte es la visible obviamente, y se le llama tallo del pelo. Su componente principal está hecho de una proteína fibrosa, la queratina, como hemos mencionado antes. El cabello dispone de una capa exterior que se llama cutícula (es escamosa y protectora del cabello), más adentro está la corteza (parte elástica y portadora de la melanina) y seguido la médula del cabello (ausente en cabellos muy finos).

Capa interior del cabello

Esta parte del cabello se encuentra incrusta dentro de la piel, exactamente en el folículo piloso. Esta parte es la unidad de producción. Cada día produce más de un millón de células que sintetizan la queratina. En esta capa encontramos la glándula sebácea, que es la que segrega el sebo, el que nos permite lubrica el cabello.

El fenómeno conocido por caspa, son células muertas, que normalmente son invisibles. Pero cuando existe inflamación estas células se multiplican y forman grupos que se vuelven visuales.

La primera vez que nos teñimos

Si es la primera vez que os vais a pintar el cabello, es recomendable aplicar una pequeña cantidad del tinte en alguna parte de la piel. Esto se hace para prevenir posibles reacciones alérgicas. No mezcléis todo el producto para ello, ya que este paso, lo ideal es dejarlo unos 20 minutos para comprobar, y pasado este tiempo el producto es inservible.

Así que cogeréis muy poquita cantidad de crema reveladora y de crema colorante y las mezcláis, con el tamaño de un garbanzo o menos, sobra para hacer la prueba.

Este artículo donde te explicamos cómo teñirte el pelo en casa te será de utilidad.

El hecho de pintar el cabello con éste limpio, además de no disponer de un protector como el sebo podéis castigarlo y dañarlo. Por supuesto algunos tintes vienen ya con un aceite especial para ello, pero recomendamos que el sebo se encargue de ello, ya que éste se encuentra mejor repartido por el cuero cabelludo.

Si decidís poneros el aceite o lubricante específico para pintar el cabello, aseguraos de repartirlo uniformemente desde la raíz.

Si estáis leyendo esto, probablemente sea porque tengáis en la mente un cambio de aspecto, experimentar con un color diferente al vuestro o porque no dispongáis del presupuesto necesario para ir a la peluquería. Sea cual sea el motivo que os lleve a pintar el cabello en casa, antes de comprar el producto aseguraos de tener claro el color que queréis conseguir.

En muchas ocasiones creemos saber exactamente lo que queremos, sin embargo, cuando llegamos al lugar de compra, vemos que hay infinidad de colores similares al que teníamos en mente. Unos con reflejos dorados, otros con matices en ceniza, cobrizo… Entonces en ese momento nos invaden un montón de preguntas que no sabemos cómo respondernos.

En este caso pedimos: ¡tranquilidad que no pasa nada!

Instrucciones para pintar el cabello

Tendremos una foto o una muestra del color que queremos. Debemos tener en cuenta los matices de nuestro color natural, en primer lugar, porque no se recomienda pintar el cabello con matices ceniza si tenéis vuestros matices naturales dorados, esto crearía un efecto verdoso.

Tampoco recomendamos pintar el cabello de rubio si vuestro cabello es castaño o moreno. Para este paso, en muchas ocasiones se precisa de una previa decoloración, porque sinó, el rubio que deseáis puede quedarse en un tono anaranjado, por el simple hecho de que los tintes tienen grados limitados de tintura, y cada uno de ellos tiene sus propios matices.

Existen productos específicos para las decoloraciones y también se venden en tienda, pero si no sois expertos en el tema, será mejor que optéis por dejar vuestros cabellos en manos de profesionales. Este proceso es bastante agresivo y puede dañar seriamente el cabello. Los profesionales disponen de productos específicos y saben exactamente el tiempo que precisa cada caso.

Lo ideal es pintar el cabello, como mucho, de dos tonos por encima o dos tonos por debajo de vuestro color natural. Esto garantiza el éxito seguro. Si habéis decidido ir un poco más lejos, podéis experimentar si tenéis cierta experiencia, aunque recomendamos que vayáis a un centro de belleza y que os lo hagan, al menos la primera vez.

 

Para proceder a los reflejos o mechas, las recomendaciones son las mismas. Es imprescindible que hagáis caso de las instrucciones y de los ejemplos que vienen en la caja del tinte, tanto para mechas como para pintar el cabello. En ellos se pueden ver los efectos que se pueden alcanzar según el color del cabello.

Si vuestro color actual no se asemeja a ninguno de ellos, recomendamos que no lo hagáis, ya que el color que podáis conseguir es bastante incierto.

¿Que necesitas para pintar el cabello?

  • Tinte para pintar el cabello
  • Un cuenco y pincel para pintar el cabello
  • Gorro para mechas (si procede)
  • Guantes de vinilo o látex
  • Protector para orejas
  • Peine con rabillo
  • Toalla o capa para cubrir los hombros
  • Pinzas de sujeción
  • Espejo de mano
  • Tener bien claro el color que quieres

Consejos para pintar el cabello

Antes de proceder a pintar el cabello, acuérdate de tener en cuenta el color de tu piel, de tus cejas y tu color natural. No caigas en el error de lanzarte a colores nuevos si no estás seguro/a de que ése te va a favorecer.

Puedes optar, para empezar, por los tintes semipermanentes. Éstos no penetran en la cutícula, con lo cual no dañan, normalmente deben aplicarse con el pelo mojado. Aunque no dañe el cabello, pueden llegar a manchar la ropa. Por eso es imprescindible seguir los pasos de las instrucciones que vienen en la caja. Lo bueno de estos tintes es que, si te arrepientes del color elegido, éstos se van con pocos lavados.

Si lo vas a usar para cubrir canas, te aconsejamos que leas detenidamente las bases, no todos los tintes semipermanentes las cubren. Para ello, probablemente tengas que optar por tintes permanentes.

Aunque actualmente los tintes caseros pueden encontrarse sin amoníaco, esto no quiere decir que el cabello no vaya a ser castigado. El tinte permanente penetra dentro de la cutícula, esto significa que el tinte está rectificando la estructura del cabello.

Por eso es conveniente nutrir el cabello de manera extra si decides optar por la coloración permanente, ésta reseca bastante más, aunque el hecho de no tenerlo que aplicar tan a menudo, es una gran comodidad.

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